¿Cómo dar una retroalimentación efectiva para la mejora de los equipos de trabajo?

Retroalimentación: Una herramienta para la mejora continua

La retroalimentación en el ámbito laboral es entendida como un proceso de comunicación que se desarrolla entre un jefe o supervisor y sus colaboradores a cargo, luego de una evaluación sobre el desarrollo de las tareas asignadas, con el fin de exponer diversos puntos sobre su desempeño laboral y garantizar la mejora continua.

Dicha evaluación permite resaltar las fortalezas del colaborador y a la vez alerta sobre las debilidades o puntos a mejorar en un tiempo definido. De esta manera la retroalimentación constituye una herramienta fundamental para cultivar la motivación externa que ofrece la organización, y por ende, mejorar el nivel de desempeño de cada colaborador.

Es importante destacar que la retroalimentación debe enfocarse únicamente en las competencias y habilidades fundamentales que son necesarias para cada puesto en específico, de lo contrario, siempre habrán aspectos que mejorar si se exigen las mismas competencias, para puestos diferentes.

Aunado a lo anterior, la manera en la cual se comunican las ideas en el proceso de retroalimentación, genera un impacto tanto en el colaborador como en su equipo de trabajo. Si esta no se realiza de manera asertiva, procurando la motivación de los colaboradores, puede tomar una connotación negativa y así debilitar aspectos como el autoestima, nivel rendimiento y relación con su entorno.

Algunos consejos para realizar una retroalimentación propositiva son:

Proceso frecuente

Como se mencionó anteriormente, el proceso de retroalimentación se da por lo general al finalizar el ciclo de prueba, sin embargo, este debe ser un proceso constante, donde se reconozca el esfuerzo y buen rendimiento del colaborador o se detecten con rapidez aquellas debilidades que se pueden solucionar de manera oportuna. De esta manera, es importante destinar al menos un espacio mensual, para dar la retroalimentación.

Basarse en hechos reales

Los procesos como este, tienen a estar cargados de percepciones, por este motivo es importante mantener la objetividad y explicar las conductas positivas o negativas, basándose en hechos, datos y ejemplos concretos, y no en interpretaciones y opiniones personales.

De carácter presencial

Es fundamental que la retroalimentación se lleve a cabo de manera presencial, donde la exposición verbal vaya acompañado de la expresión corporal, para que la idea que se comunique sea lo más clara posible. Además, realizar esta sesión de manera personal aumenta la confianza y la afectividad del proceso mismo. Evite enviar correos, mensajes de texto u otros medios informales, pues los mismos podrían prestarse para malinterpretaciones.

Establecer metas y objetivos

Es de vital importancia que tanto el jefe como el colaborador tengan claras las metas y expectativas que se tienen y/o se esperan de él, así la retroalimentación se torna más objetiva y realista. Las metas deber ir de acuerdo al puesto desempeñado, debe ser medibles, alcanzables y orientadas a resultados en un determinado tiempo.

Hacer énfasis en los aspectos de mejora

No se debe perder de vista que el fin de la retroalimentación es potenciar el talento humano de los colaboradores, generar un aprendizaje y promover la mejora continua. Los resultados expuestos y la forma de comunicar la retroalimentación, son la clave para establecer el aprendizaje, plan de desarrollo y capacitación del colaborador, por lo que resulta fundamental, conocer las oportunidades de crecimiento y mantener un sistema de recompensas por alcance de metas.

Por último recuerde lo importante que es para el ser humano el reconocimiento de sus de logros y metas, por tanto si va a felicitar hágalo de manera pública, si va a corregir alguna conducta, hágalo de manera privada.