Somos el Centro de la Universidad de Costa Rica para el fortalecimiento de las organizaciones de la administración pública, de la economía social y sin fines de lucro, mediante la investigación, la gestión del conocimiento, la consultoría/asesoría y la educación continua.
Coaching: un método para fortalecer el talento en las organizaciones

Coaching

El crecimiento tanto profesional como personal está marcado por un proceso constante de mejora y actualización del conocimiento. Muchas veces dicho proceso se puede dar de manera autodidacta y por medio de herramientas propias de los individuos. Sin embargo, ya sea para facilitar el aprendizaje o porque las tareas de un puesto en especifico requieren un tipo especifico de conocimiento, se vuelve necesaria la intervención de un tercero. Este tipo de intervención especializada en el ámbito laboral puede realizarse por medio del coaching.

El coaching se puede entender como la técnica mediante la cual se ayuda a un profesional, organización o equipo para aprovechar su talento y potencial, maximizando su efectividad en actividades especificas. En esta técnica es fundamental el concepto de acción, en ella no se lleva a cabo una dinámica de aprendizaje teórico unilateral, sino una transformación y desarrollo de capacidades como un conjunto. (Bayón et al. 2006)

El coaching implica dos personas, el coachee o persona que recibe el coaching y el coach quien ayuda al primero a ser consciente de sus capacidades y habilidades. Una vez habiendo identificado estas, le ayuda a enfocarlas para emprender acciones en aéreas especificas, las cuales se desarrollan en un contexto determinado durante todo el proceso. Si bien el coach provee una guía para el accionar, lo hace desde las propuestas y herramientas planteadas por el coachee.

Existen diversas definiciones y etapas para el concepto de coaching, a continuación, se presentan una serie de pasos a seguir para realizar dicho proceso de manera efectiva:

  • Observación: fomentar nuevos puntos de vista, tomando como referencia las distintas ideas de la persona que recibe coaching, para que sea ella misma quien plantee sus propias soluciones.
  • Ser consciente: luego de considerar las distintas alternativas, se procede a la toma de decisiones, para lo cual se evalúan las mejores alternativas y medios para conseguir los objetivos que se buscan, así como los riesgos que se corren.
  • Fijar objetivos a lograr: para iniciar el proceso de coaching, y mantenerlo dentro de los parámetros iniciales y monitorear sus resultados, se deben fijar objetivos claros acerca de que es lo que se planea lograr. Incluso si el coaching se caracteriza por su cualidad dinámica y su plasticidad, la fijación de objetivos claros resulta fundamental para la orientación del mismo.
  • Acciones para conseguir la meta: el coach se debe encargar de ayudar al cliente a superar cualquier posible obstáculo que aparezca, manteniéndole motivado y guiándolo desde sus propias capacidades para encontrar posibles soluciones.
  • Medir los resultados obtenidos hasta el momento: para la realización exitosa de un coaching se debe ejecutar una constante evaluación en relación con los objetivos planteados. De esta manera si se toman medidas que en primera instancia parecían las correctas, pero demuestran no ser efectivas, se puede recurrir al análisis de nuevas posibilidades u otras maneras de aplicación de la medida actual.

Como se mencionó anteriormente, existen una gran variedad de puntos de vista y de aportes teóricos acerca de la temática del coaching, para ahondar en la temática se le invita a acceder al siguiente enlace.