Asertividad laboral: ¿Cómo posicionarse de manera clara y firme?

AsertividadLaboral900x394-01

En artículos anteriores se ha mencionado la asertividad como una característica requerida para el desarrollo y entrenamiento de varias actividades blandas, sin embargo esta no se ha abordado.

Alvaro Tejedor (2015), psicólogo y escritor en Psicología y comunicación: Improve your skills, afirma que la asertividad se puede comprender como una habilidad social que se trabaja desde el interior de la persona. Esta consiste en la capacidad de ser claro, franco y directo diciendo lo que se piensa y se quiere comunicar. Esto sin subestimar, menospreciar ni herir a los demás, pero defendiendo siempre la posición propia y sus derechos.

A continuación abordamos las características que se deben tomar en consideración para el logro de una actitud asertiva.

  • Comunicación abierta, directa y sincera: un aspecto fundamental en la asertividad es la comunicación. La comunicación asertiva se caracteriza por ser directa en tanto la persona comunica sus ideas y opiniones de manera clara, concisa a su interlocutor. Siempre defendiendo su punto de vista.
  • Capacidad de comunicación con todo tipo de personas: la persona asertiva expresa sus opiniones independientemente del nivel jerárquico de su interlocutor.
  • Reconoce sus limitaciones: si bien la persona asertiva defiende sus puntos de vista, también debe estar dispuesta a admitir sus equivocaciones o sus límites.
  • Comportamiento respetuoso: si bien las personas con este tipo de comportamiento deben mantener una postura firme respecto a sus ideas y opiniones, siempre debe mantenerse dispuestos a considerar otras oportunidades y mostrar respeto a quien difiere de ella.
  • Percepción subjetiva: aunque se deben de tomar en cuenta los puntos de vista de los demás, la persona debe brindar valor a su propia percepción de los diversos asuntos y nunca restarle valor a la misma.

Es importante destacar que por su naturaleza fuerte y confrontativa, la conducta asertiva es proclive a cruzar el límite de la agresividad. Si bien la asertividad es una habilidad que puede aprenderse, algunas personas, en su intento por ser más asertivas, pueden terminar pisando el terreno de la agresividad.

En una investigación del año 2007 retomada por Tejedor, se determinó la importancia de encontrar un equilibrio en el grado de asertividad en un entorno profesional, como se puede observar en el gráfico adjunto:

Dicha investigación propone que un déficit de asertividad conduce a una impotencia funcional para dirigir equipos y personas por no ser capaz de infundir respeto, mientras que un exceso implica prestar poca atención a las necesidades de los demás.

Así pues, la asertividad, acorde con dicho estudio, reside entre el comportamiento pasivo que conduce a la impotencia instrumental –en la cual la persona carece de capacidad de liderazgo e iniciativa– y la insufribilidad social –el comportamiento asertivo se torna agresivo  y la persona solo toma en cuenta su propia percepción del mundo–.

En el siguiente video se puede ahondar más sobre el tema.