8 etapas de la toma de decisiones

Toma de decisiones

El éxito de una organización está en gran parte determinado por la capacidad de toma de decisiones tanto de los altos mandos, como del resto de colaboradores.

En un entorno en que las posibilidades de acción para cada tarea son muy numerosas, la flexibilidad, velocidad y metodología para la toma de dichas decisiones se vuelve fundamental.

La toma de decisiones supone el escoger la mejor alternativa entre los posibles escenarios que se presenten, para esto se necesita información sobre cada uno de ellos, identificar sus respectivas consecuencias y analizar cómo contribuyen a los objetivos propuestos.

Jay Wright Forrester, creador de la dinámica de los sistemas, define el tomar decisiones cómo el proceso de transformación de la información en acción. Así pues, la toma de decisiones se puede comprender cómo un proceso sistemático de recolección, evaluación y selección de la información, con el objetivo de discriminar el mejor camino de acción frente a determinada situación.

Ahora bien,  este proceso se puede dividir en ocho etapas secuenciales, las cuales ayudan a la recolección, discriminación y puesta en práctica de la información que se posee, estas son:

I. La etapa de identificación del problema que se se enfrenta y sobre el cual se debe tomar acción.

II. La segunda etapa consiste en establecer los criterios para la toma de la decisión. Los mismos contemplaran aspectos tales como el tiempo, recursos, activos, etc.

III. Luego procede la asignación de la ponderación de la importancia de los criterios anteriormente establecidos.

IV. Teniendo en cuenta los criterios anteriormente establecidos y su importancia, el paso siguiente es el desarrollo de todas las alternativas viables para la resolución exitosa del problema.

V. Una vez que se han desarrollado las alternativas el tomador de decisiones debe analizarlas cuidadosamente. Las fortalezas y debilidades se vuelven evidentes según se les compare con los criterios y valores establecidos en los pasos 2 y 3.

VI. Luego del proceso de análisis de las alternativas se procede a decidir la alternativa que se considere la más viable para tener éxito en la resolución del problema.

VII. La siguiente etapa consiste en la toma de la decisión, esta puede fallar si no se lleva a cabo correctamente. Esta etapa consiste en hacer todo lo posible para llevar la decisión a la acción de acuerdo a las variables y parámetros establecidos en los pasos anteriores.

VIII. La última etapa consiste en la evaluación de la efectividad de la decisión. Lo que ayudará tanto a tomar acciones de refuerzo o correctivas para la decisión presente, como a identificar pautas de acción eficaces para los futuros procesos de toma de decisiones.

Pese a que las decisiones que se presentan en el día a día son muy variables, tanto en su naturaleza, como en el tiempo y métodos que se disponen para elaborarlas, el factor clave propuesto por los autores sigue siendo la información, este será siempre el punto de partida para la toma de decisiones.

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